24 nov.

Valentía y humor*

Valentía y humor*

Voy a pagar 60 euros. Sin embargo, me desaparecen los billetes.

Al cabo de unos días, dos hombres y una mujer son citados para resolver una tensa situación: un huracán. En lugar de miedo, les daba asco por toda la suciedad que pudiera arrastrar. No obstante, se lanzaron a ello desde un alto. Me recordó al remolino de La Sirenita.

Acto seguido, me encontré con Antonio Resines. Estábamos dando un paseo por el pueblo en el que se rodó "Amanece, que no es poco", sutil crítica a la mentalidad retrógrada. Al parecer, se situaba en Cantabria, de donde somos los dos.

Continuamos con una escalada. Por extraño que pueda parecer, no tuve la más mínima dificultad. De hecho, se cayó un gordo y no dudé en sujetarle de la cuerda de la que colgaba.

Finalmente, me aterró volver a quedar con el ex novio más turbio.
Primero, vivo por debajo de mis posibilidades. Después, un equipo le planta cara a una situación turbia y desagradable. Harta de guasa, me reconcilio con ciertos rincones estancados y pude tirar de un gordo que pende de un hilo. Una vez más, me meto en la boca del lobo.

Parece que tan solo necesito valentía y humor para superar pagos y huracanes en los que me quedo estancada. Sin embargo, no debo cometer los mismos errores.


 

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