29 jul.

Curando a la niña

Curando a la niña

Estaban mis sobrinos jugando en el patio de la unidad habitacional donde vivo, y mi sobrina de unos seis años se cae, se golpea y se hace una herida algo fea en el estómago, lo que la pone a llorar.
Yo me acerco a ella, volteo, sin decir palabra alguna inmediatamente pongo mis manos junto a su herida, pero sin tocarla, cierro los ojos, en eso comienzo a transferirle mi energía vital, hago un esfuerzo grande de concentración, y “empuje energético”, en el momento que siento he logrado mi cometido abro los ojos, su madre está viéndome en mi periferia derecha con una mirada penetrante, un poco desconfiada de mí, la niña se encuentra asombrada, con los ojos muy abiertos, voltea a mirar su herida y está completamente sanada, al final sonríe.


 

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