28 may.

Claustrofobia del gatín*

Claustrofobia del gatín*

Estaba jugando con el gatín. Sé que me quiere, es mío, o más bien, uno más de la familia, pero quizá le quiera demasiado yo a él. No deja de ser un gato, y por mucho que necesite mimos, también necesita su espacio. Sin embargo, no pude resistirme a darle achuchones, cogerlo a la fuerza y estrujarlo.

Unos días más tarde, volví a agobiar al pobre animal, pero probablemente menos. Se puso a darme besines con su lengua, larga y estrecha, y nos pusimos a jugar. Abrió la boca, qué flexibilidad tienen los felinos en las mandíbulas, y puse el dedo dentro, sin importarme el daño que pudiera hacerme si me mordía. Después, se lo llevé a mi sobrina para que jugase, aunque tenía toda la pinta de escapar en cuanto se le brindase la oportunidad.


 

Comentarios

  • Laia Molina
    DreamsCloud
    Reflector Profesional

    Laia Molina

    Escrito en 4 jun., 2018

    Hola bella! Parece que últimamente los gatos de tus sueños poco arañan y poco muerden, como si algo estuviera bajando su intensidad o su respuesta de ataque/defensa/marcaje a pesar de necesitar su espacio como bien apuntas en tu sueño. Me pregunto si puede estar habiendo un cambio en una misma a la hora de defender el espacio o a la hora de percibir la peligrosidad/amenaza de ciertas situaciones. ¿Quizás una retirada esquiva ante la primera oportunidad antes que un arañazo o una mordidita? Me llama la atención la presencia de tu sobrina del sueño. ¿ Para qué tu inconsciente habrá escogido a este personaje y no a otro? ¿ Qué representa para ti ella? ¿ Cómo es o qué cualidades destacarías en ella? También me parece curioso que a pesar de entender que gatito necesita su espacio me lo llevo a jugar . ¿ Una imposición interna o una falta de cuidado de los espacios y ritmos personales? ¿ o una invitación llevar más claramente el juego a mi vida? Con ganas de leerte! Abrazote


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    • Martamor

      Martamor

      Escrito en 4 jun., 2018

      Pues mi sobrina debe de representar mi infancia, ya que la veo como mi mini yo, pero no veo qué pinta en el sueño. Quizá me quedé con ganas de haber jugado más en la infancia, di que no tengo familiares de mi edad. Y el gatín parece que se va relajando, a ver si encuentro un equilibrio entre su espacio vital y mis ganas de jugar. Besos!!!


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