Hace poco tiempo, escribí sobre sueños premonitorios en un blog titulado: "Entender los sueños premonitorios": ¿Realmente pueden predecir el futuro?

En este blog incluí el relato de un sueño relacionado con la muerte de mi padre, que resulta relevante para este tema. En una reunión familiar tras el funeral de mi padre, surgió el tema de los sueños en los que puedes comunicarte después de la muerte, y luego terminamos hablando de los sueños premonitorios. Compartí sueños en los que predije la muerte de mi padre y el ataque al corazón de mi tío. Mi primo, ateo autoproclamado, exclamó: "¡si alguna vez tienes un sueño sobre mí, quiero que me lo digas!". Se refería específicamente a sueños que puedan tener que ver sobre su salud y bienestar.

Tres meses después, tuve un sueño intenso sobre él que terminó en una visión hipnagógica y un mensaje audible; se llama: "Corazón en mano":

En este sueño, veía el rostro de "L". Lucía extraño, angustiado, pálido y con los ojos bien abiertos. La imagen del sueño se iba abriendo, siempre desde una perspectiva de testigo, hasta ver su cuerpo completo. Vi una mano que se acercaba a su pecho y le tomaba el corazón (la palma de la mano giraba y así podía observar el corazón). De repente tuve un primer plano de su corazón que latía cada vez más lento mientras la mano lo apretaba cada vez más fuerte. Mientras comenzaba a despertarme y en un estado hipnagógico, oí la palabra "INFARTO" mientras seguía viendo la imagen del corazón tomado por una mano.

Me desperté con un pitido que venía de la oficina; era el estabilizador de tensión / sistema de respaldo de la batería de la computadora debido a un corte eléctrico. A la mañana, llamé a la hermana de "L" y le conté mi sueño. Le dije que normalmente no contaba sueños de este tipo, pero él me había dicho que si alguna vez tenía sueños como este, le gustaría saberlo. Me contó que él se había desgarrado el músculo pectoral derecho y que tenía un hematoma importante. Tenía una hemorragia interna y el músculo desgarrado. Me pareció que lo que había soñado estaba conectado con esta lesión. Su hermana me pidió que se lo contara porque ya le habían puesto stents por obstrucciones arteriales y no se lo veía bien a pesar de que su cardiólogo le había dicho que estaba todo en orden. Quizá si yo le hablaba lo iba a ayudar a detener sus preocupaciones obsesivas sobre la muerte y el dejar a sus hijos.

Llamé a "L" para contarles a él y a su esposa sobre mi sueño. Si bien se lo notaba algo preocupado, tuvo una cierta actitud despectiva porque no cree en eventos paranormales y cosas por el estilo. Pasaron otros tres meses y fui a la casa de "L" para leerles las cartas del tarot a sus hijas. Su esposa llegó antes a la casa y me pidió si también podía leerle las cartas porque tenía algunas preguntas en mente. De inmediato supe que la última pregunta tenía que ver con la salud de "L" y no se veía bien. Le dije: "su cardiólogo está omitiendo algo, sé que se hizo hace poco una ergometría, pero si no consulta con otro médico, me temo que sufrirá una muerte súbita como F", ("F" era su mejor amigo que había fallecido hacía poco a causa de un ataque cardíaco / infarto, al igual que mi papá).

Transcurrieron otros tres meses, unos días antes del fin de semana de Pascua, y el corazón de "L" sufrió una fibrilación atrial; su corazón latía en forma muy irregular y tenía dificultades para respirar. Su cardiólogo no estaba en la ciudad (¡destino!), y le sugirieron que lo revisara otro médico del equipo. Su familia le insistió para que viera a otro cardiólogo pero él parecía estar decidido a quedarse con el grupo médico que le era familiar. Sin embargo, finalmente decidió pedir una segunda opinión debido a mi sueño y a la lectura de cartas del tarot. Esto era inusual en "L" porque desestimaba los temas relacionados con el mundo místico siempre a favor de la lógica.

El nuevo médico encontró dos obstrucciones grandes en sus arterias y le implantó dos stents; uno muy largo y otro más pequeño. La esposa de "L" me envió un mensaje de texto desde el hospital en el que me decía que ambos sentían que yo le había salvado la vida porque nunca hubiera pedido una segunda opinión si no hubiera sido por mi sueño. Igual de importante fue que yo haya compartido el sueño a pesar de saber que podía recibir críticas o que podría haber creado un temor innecesario en mi primo.

Como soñadores debemos discernir cuáles de nuestros sueños pueden ayudar a otros, y qué sueños solo funcionan como mensajes internos de/para nosotros mismos. En este caso, todo fue más fácil. Mi primo me había dicho con toda convicción: "¡si alguna vez tienes un sueño sobre mí, quiero que me lo digas!". ¿Un sueño puede salvar una vida? Si le preguntas a mi primo y a su esposa te responderán con un rotundo "sí".