Todos alguna vez nos hemos echado sobre la hierba en un día soleado para mirar el cielo azul y comentar con nuestros amigos las figuras que forman las nubes. "Esa nube grande ahí en el medio, ¿no se parece a George Washington?" El proceso que te permite transformar un estímulo ambiguo, como una nube, en una forma con significado (como, por ejemplo, el rostro de alguien), se conoce como "proyección".

Los psicólogos que buscan comprender la personalidad de otras personas han creado varios "tests proyectivos" para ayudarse en esta tarea. Tal vez el más conocido sea el test de las manchas de tinta de Rorschach. Al sujeto se le muestra una serie de 10 láminas, cada una con una mancha de tinta diferente, y se le pide que describa qué ve en el dibujo y en qué parte de la lámina lo ve. Como estas 10 láminas pueden interpretarse de distintas maneras, no hay dos personas que den la misma respuesta. Al responder sobre la misma lámina una persona puede decir que ve un murciélago volando, otra persona puede ver una figura encapuchada y amenazante, y otra persona puede ver una radiografía del cuerpo.

Otra técnica de proyección utiliza una serie de láminas con dibujos que ilustran, principalmente, figuras humanas. La persona a la que se le aplica el test inventa una historia en la que describe a los individuos, las actividades que están realizando, qué los llevo a esa situación y qué ocurrirá a continuación. En un momento determinado se presenta una lámina en blanco, y el sujeto debe inventar una historia.

Los sueños, por supuesto, son el medio ideal para que las proyecciones salgan a la luz, ya que el soñador tiene los ojos cerrados, y el individuo responde a la dinámica interna de su propia historia personal para crear las historias de los sueños. Como tú eres la única persona familiarizada con todos los detalles físicos y mentales de tu vida, solo tú estás calificado para determinar la precisión de las afirmaciones concernientes a tu vida.

La International Association for the Study of Dreams (IASD), una organización que hace más de 25 años se dedica a divulgar entre la gente "los beneficios del trabajo del sueño", propone que: "los sistemas de análisis de sueños que confieren autoridad o conocimiento del significado del sueño a una persona que no sea el soñador pueden ser engañosos, incorrectos y perjudiciales. El análisis ético ayuda al soñador a trabajar con las imágenes, sentimientos y asociaciones de sus propios sueños, y lo guía para alcanzar una experiencia más completa que le permita apreciar y comprender el sueño".

Una técnica muy popular que se utiliza con frecuencia para trabajar en grupo con los sueños es la técnica "Ullman", que se denomina así en honor al psiquiatra que la desarrolló por primera vez, Montague Ullman. Después de escuchar un sueño, los miembros del grupo pueden hacer preguntas aclaratorias, por ejemplo "¿qué aspecto tenía la mujer?", "¿dónde estaba la casa?", etc. Luego, el líder del grupo solicita que todos hagan un comentario sobre el sueño utilizando la frase "si fuera mi sueño...", en vez de utilizar la expresión "tu sueño significa...". Si un miembro del grupo cuenta que soñó que estaba en la cima de una montaña, otro miembro del grupo podría decir: "si fuera mi sueño, me sentiría triunfante, porque he tenido éxito en mi esfuerzo de escalar la montaña". Otro podría decir "si fuera mi sueño, me sentiría muy asustado, porque estar allí arriba es muy peligroso, podría perder el equilibrio y caer".

DreamsCloud adhiere a este principio de no ser sentenciosos, respetando a cada soñador y sus sueños, y por eso ha preferido este enfoque más que ofrecer interpretaciones de los sueños. Todos los comentarios sobre los sueños de otra persona se indican como "reflexiones sobre sueños". Para otros grupos en línea sobre sueños, los comentarios realizados sobre los sueños de otras personas siempre se indican con las iniciales SFMS (si fuera mi sueño). Si se reconoce el principio de proyección, se entiende de inmediato que cualquier comentario "interpretativo" directo de una persona sobre los sueños de otra es más un reflejo de la personalidad de esa persona que de la del soñador.

Escrito por el Dr. Robert Van de Castle para DreamsCloud